Los estudiantes que frecuentaba en la Sorbona...

...chicas y chicos, me parecieron insignificantes; salían en bandas, reían demasiado fuerte, no se interesaban por nada y se conformaban con esa indiferencia. Sin embargo, advertí en un curso de historia de la filosofía a un joven de ojos azules y graves, mucho mayor que yo; vestido de negro, con un sombrero negro, no hablaba con nadie, salvo con una chica morena a quién él sonreía mucho. Un día estaba en la biblioteca traduciendo a Engels, cuando en su misma mesa unos estudiantes se pusieron a hacer ruido; sus ojos echaron chispas, con voz breve reclamó silencio con tal autoridad, que obedecieron en seguida. "¡Es alguien!", pensé impresionada. Conseguí hablarle y en adelante, cada vez que la morenita no estaba, conversábamos. Un día dimos algunos pasos juntos por el boulevard Saint- Michel: a la noche le pregunté a mi hermana si consideraba mi conducta incorrecta; me tranquilizó y reincidí. Pierre Nodier estaba vinculado al grupo "Philosophies" al que pretenecían Mohrange, Friedman, Henri Lefebvre, Politzer; gracias a los subsidios proporcionados por el padre de uno de ellos, rico banquero, habían fundado una revista, pero su protector, indignado por un artículo contra la guerra de Marruecos, les había cortado los viveres. Poco después, la revista había resucitado bajo otro título: L´Espirit. Pierre Nodier me trajo dos números: era la primera vez que yo tomaba contacto con los intelectuales de izquierda.


S.B "Memorias de una joven formal".